La primera línea defensiva que monta Diego Pablo Simeone en su estreno como entrenador en el Vicente Calderón frente al Villarreal fue con Filipe Luis como pieza inamovible en el lateral izquierdo, asentando a Juanfran en el derecho tras probarle Gregorio Manzano y juntar en el eje de los centrales a Diego Godín con un Joao Miranda que no había sido titular con el anterior entrenador en siete de los últimos doce encuentros antes de su despido. La medida del 'Cholo' buscaba hacerse fuerte desde atrás y protegerse como medida de solución en un equipo que había encajado 35 goles en los 28 partidos que dirigió Manzano. El Atleti ganó 3-0 su primer partido como local con el ‘Cholo’, empezando a construir un legado.
Reforzar la defensa ha sido una de las principales misiones que se ha trabajado desde la dirección deportiva en el mercado de fichajes de verano para remendar los rotos que dejan un Josema Giménez sin continuidad por las lesiones y un Robin Le Normand que no ha ofrecido las garantías que se esperan de un jugador totalmente indiscutible en los planes de Luis de la Fuente en el camino hacia el Mundial 2026. Se apostó por la proyección de Matteo Ruggeri (23 años) y de Marc Pubill (22 años), completando la faena con la contratación de un Dávid Hancko maduro y con tablas en la Liga de Campeones como líder del Feyenoord, para crecer desde atrás y poner fin a la debilidad defensiva que arrastra desde hace varias campañas.
Las dudas que sigue transmitiendo Robin Le Normand y los inconvenientes musculares que arrastra Giménez en cuanto suma varios partidos de seguido han obligado a Diego Pablo Simeone a renovar el puzle atrás. De la necesidad ha surgido como solución retocar el eje de los centrales, con un Dávid Hancko totalmente asentado y un Marc Pubill que ha probado la conocida mili del ‘Cholo’. Fichado como lateral derecho, el catalán ha emergido como un defensa central que combina la vieja escuela — contundente en el corte, fiable y seguro en las marcas — con la nueva — preciso en la asociación y con capacidad de darle velocidad al juego desde atrás. En febrero, con el equipo con un pie en la final de la Copa del Rey y afrontando el playoff eliminatorio de Champions, la pareja de centrales es inamovible para el técnico argentino.
Simeone cuenta con dos cromos que definen lo que es un central moderno en la actualidad, que alternan la fiabilidad defensiva con los recursos que necesita un equipo para sacar la pelota jugada desde atrás con pases o conduciendo para batir líneas. Ambos se confirmaron como imprescindibles en la ida de semifinales de la Copa del Rey contra el Barcelona en el Metropolitano, gobernando su área propia en los momentos de necesidad. Con el rival asediando en busca de minimizar los daños por el 4-0, los culés solo consiguieron en una ocasión rematar entre los tres palos defendidos por Juan Musso.
El origen de este nuevo eje de centrales, el más sólido desde el dúo que formó Diego Godín con Joao Miranda, es el triunfo contra el Real Oviedo, siendo el primer partido en el que ambos coinciden como titulares (finales de noviembre). Pero no es hasta la derrota en San Mamés contra el Athletic Club, con Le Normand regresando de lesión y Giménez volviendo a ocupar la enfermería, hasta que se afianza del todo. “Han aprovechado su oportunidad”, apuntó Simeone a mediados de enero. En los 14 partidos que han coincidido como titulares entre todas las competiciones, el Atlético de Madrid ha encajado únicamente 11 goles y ha dejado la portería a cero en siete ocasiones.
Comentarios
13/2/26, 17:57
Una barbaridad Hancko y Pubill la verdad. A Hancko se le ve con confianza sabe en que mometo subir luegoes muy inteligente atars y te limpia mucho la salida de balon y casi ni hace faltas por partido cosa positiva porque nadie se va de el. Pubill llevo pidiendo su titularidad desde octubre y ya tendría que haber jugado contra el Español, pero si el Cholo no le ha hecho jugar hasta noviembre para que se convierta en central, yo lo firmo. Gran reportaje como siempre