Los cuatro goles que le endosó el Atlético de Madrid al Barcelona en la ida de semifinales de la Copa del Rey en el Metropolitano dejaron prácticamente a todos satisfechos, salvo a una persona. Diego Pablo Simeone no se concedió el gusto completo de saborear la tunda a falta de otros 90 minutos en el Camp Nou para resolver la eliminatoria, considerando que el equipo hizo méritos suficientes para lograr un gol más con el que ir al encuentro de vuelta con una ventaja inabordable para cualquiera. Lo reconoció el propio técnico argentino después de sobrevivir en Les Corts sellando el pase a la deseada final. "Aquel día me fui enojado porque pudimos hacer un gol más. Porque sé de lo que son capaces estos jugadores", lamentó el argentino, poniendo el foco en el regreso tras lesión de dos jugadores tan determinantes como Raphinha y Pedri González.

El mensaje inconformista que ha propagado el ‘Cholo’ ha calado internamente en un vestuario que ha aprendido la lección del ejercicio de supervivencia en el Camp Nou. "Tenemos la experiencia de la Copa que nos dice que no está nada cerrado", apuntó Marcos Llorente. “Hay que mejorar lo que hicimos en Barcelona para no repetir", añadió Griezmann. Dos errores garrafales de Antonín Kinský y un resbalón inoportuno de Micky van de Ven a las primeras de cambio descargaron la suficiente tensión al primer envite de los octavos europeos. Los tres goles de renta con los que se planta el Atleti en Londres es una ventaja importantísima, pero aún no decisiva por no terminar de hincarle profundamente el diente en San Blas-Canillejas. Así se entiende el triunfo conseguido en el Metropolitano (5-2), que deja ciertamente encarrilado un avance hacia los cuartos de final que tiene que ser rematado ahora en el Tottenham Hotspur Stadium.

Una renta favorable de otro siglo

Como si de un púgil de los pesos pesados se tratase, el conjunto rojiblanco ha entendido esta temporada el 'mata-mata' tanto en la Copa del Rey como en la Liga de Campeones como un intercambio de golpes constante que le obliga a no perder el equilibrio. En el cuadrilátero demuestra tener la mandíbula de acero para encajar los porrazos que le llegan del oponente. Pero también la suficiente destreza con la que ser certero con una pegada que busca el mentón del rival para mandarle a la lona. Con goleadas a oponentes como Eintracht (5-1), Brujas (4-1) o el propio Tottenham Hotspur (5-2), es la edición en la era Simeone en el banquillo en la que más goles ha marcado (29), promediando casi tres por encuentro (2’63). Al mismo tiempo, y según expuso Juan Ignacio Lechuga en 'El Desmarque', se trata del equipo en cuyos partidos del curso europeo más goles se generan entre los dos contrincantes: hasta 50 tantos, 29 a favor y 21 de ellos en contra, promediando 4'5 por duelo.

Nunca en la era Simeone el Atleti ha contado para el partido de vuelta con una renta de goles tan abultada en una eliminatoria de Champions

Aunque para los más contestatarios el 5-2 dejó un sabor amargo, en ninguna de las eliminatorias de Liga de Campeones con Diego Pablo Simeone en el banquillo ha contado el Atleti con un saco de goles tan abultado (+3) durante el primer partido. Ante la Juventus en los octavos 2019 (2-0 en el Metropolitano) y el Bayer Leverkusen en los octavos 2017 (2-4 en el BayArena), con distintas resoluciones en cada uno de ellos, han sido los resultados más prósperos durante el periplo del ‘Cholo’. No afrontaba un encuentro de vuelta en la competición europea con tres goles de renta favorables desde el emparejamiento en cuartos de final contra el Schalke 04 en la Copa de Europa de la edición 1958/59. Dirigidos desde el banquillo por Ferdinand Daucik, los goles de Vavá, de Miguel González y de Joaquín Peiró (3-0) encauzaron la clasificación para las semifinales, haciendo bueno el empate a uno en Gelsenkirchen dos semanas después.

Cuestión de prioridades

Mantener la categoría en la Premier League prima en el Tottenham Hotspur sobre la continuidad en la Liga de Campeones. La situación en el campeonato doméstico es tan crítica para los ‘Spurs’ que Europa ha dejado de ser una prioridad al asomarse irremediablemente al abismo. El ánimo de remontar en el partido de vuelta le llega al equipo tras visitar Anfield, donde rascó un punto ante el Liverpool, y cuatro días antes de recibir la visita del Nottingham Forest, rival directo en la batalla por evitar el descenso. Solo un desastre imperdonable del Atleti y el orgullo de los jugadores, que con Pedro Porro y Richarlison al mando evitaron una goleada aún más escandalosa en el Metropolitano emergiendo en medio del desastre, invitan a pensar en un posible milagro europeo.

Entendido el empate frente al Liverpool como un "punto de inflexión", Igor Tudor volverá a hacer encaje de bolillos. Hasta 13 bajas tuvo en Anfield, donde no le quedó más remedio que cambiar el sistema habitual y adaptarse a un encuentro con solo cinco jugadores de campo en el banquillo. No estará Joao Palhinha pero sí 'Cuti' Romero, recuperando a Destiny Udogie y a Lucas Bergvall. Tampoco estará Richarlison, baja por sanción tras ser amonestado en el Metropolitano. Preguntado en el postpartido qué podía significar el punto conseguido en el último minuto contra los 'Reds', el técnico balcánico aludió a la "confianza" como mejor término. "Es un respiro para los chicos", expresó Tudor, que no conoce la victoria todavía como técnico del conjunto londinense.

El partido de vuelta contra el Atleti le coincide al Tottenham cuatro días antes del trascendental encuentro ante el Nottingham Forest por la salvación en la Premier League

La última ocasión en la que los 'Spurs' enfrentaron para el partido de vuelta una desventaja tan abultada en la Liga de Campeones fue en los cuartos de final de la edición 2010/11 contra el Real Madrid, perdiendo en el Santiago Bernabéu por cuatro goles a cero. Ni siquiera estuvo cerca de estar clasificado, cayendo en White Hart Lane una semana después con un gol de Cristiano Ronaldo (0-1). Desde que disputase la final de 2019 en el Metropolitano, no han superado ninguna ronda de octavos de final en sus siguientes participaciones (2019/20 y 2022/23), perdiendo la ida ante el RB Leipzig en 2020 (0-1 como local) y ante el Milan en 2023 (1-0 como visitante).